La estrategia combina el componente vial de MOP con medidas de transporte público y gestión de movilidad presentadas por SEREMITT, en coordinación con la Municipalidad de Aysén y planes sectoriales de salud, emergencias y servicios esenciales.
La Delegación Presidencial Regional de Aysén informó que el próximo 4 de diciembre comenzará la intervención del Puente Presidente Ibáñez, dando inicio al periodo de corte total del tránsito vehicular asociado a las obras de reparación. La intervención tendrá una duración aproximada de ocho meses y será acompañada por una hoja de ruta intersectorial orientada a mantener el funcionamiento de Puerto Aysén durante todo el proceso.
La planificación no se limita a definir por dónde circularán los vehículos. El objetivo es anticipar cómo seguirá funcionando la comuna sin el puente como conexión vehicular habitual: cómo se moverán las personas, cómo responderán salud y emergencias, cómo operarán los servicios esenciales y qué información necesitarán las familias, estudiantes, trabajadores y organizaciones para reorganizar sus rutinas. Si bien se prevé que puedan existir complicaciones la idea es que estas sean las menos posibles.
Declaraciones Delegada Presidencial Regional de Aysén Luz Vicuña.
Del diálogo a una hoja de ruta operativa
Los resultados del diálogo ciudadano “Puerto Aysén se Prepara”, iniciativa de la Delegación Presidencial de Aysén y que fue realizado el 26 de agosto pasado en la Casa de la Cultura, están siendo utilizados para ordenar prioridades, identificar brechas y acelerar definiciones institucionales.
La jornada reunió a actores clave de la comuna: a servicios públicos, Municipalidad de Aysén, sector productivo, gremios de colectiveros-transportes, organismos de emergencia y organizaciones sociales, los que coincidieron en cuatro prioridades: información oportuna, anticipación de cambios en horarios y desplazamientos, continuidad de salud y emergencias, y mayor certeza sobre cómo funcionará la comuna durante las obras.
A partir de ese diagnóstico, la Delegación Presidencial Regional está coordinando el paso desde las preocupaciones levantadas por la comunidad hacia medidas operativas, responsables definidos y plazos de ejecución. El principio de trabajo es que Puerto Aysén pueda seguir funcionando aun cuando el Puente Presidente Ibáñez no esté disponible para el tránsito vehicular habitual.
“El diálogo nos permitió identificar dónde están las principales preocupaciones de la comunidad. Ahora la tarea es transformarlas en soluciones operativas. Es importante no perder de vista que el trabajo en el Puente Ibáñez sin duda afectará la vida, la habitualidad de los ayseninos, pero es tarea de las distintas instituciones involucradas contar con un plan claro y estratégico, que permita mitigar los efectos del corte, en los cuales ya están trabajando, con medidas concretas y en beneficio de la seguridad de las personas. Nuestro objetivo es informar con anticipación el cómo se moverá la ciudad, que es lo que implica cada plan y qué se hará ante una emergencia”, señaló Luz María Vicuña, delegada presidencial regional de Aysén.
Una estrategia conjunta, con responsabilidades claras
La estrategia considera responsabilidades diferenciadas para evitar duplicidades y asegurar que cada institución responda por las materias que le corresponden:
-MOP / Dirección de Vialidad: consolidar el componente vial de la contingencia, incluyendo ruta alternativa, accesos, seguridad vial, señalización y obras complementarias.
-SEREMITT: cerrar el plan operacional de transporte público, definiendo recorridos, frecuencias, horarios y medidas de gestión de movilidad.
-Municipalidad de Aysén: coordinar la gestión del tránsito urbano, calles, sentidos de circulación, señalización y medidas comunales dentro de sus competencias.
-Salud y organismos de emergencia: asegurar capacidad de respuesta, continuidad de atención y protocolos para operar adecuadamente en ambas riberas.
-Delegación Presidencial Regional: integrar los distintos componentes, hacer seguimiento de responsabilidades, plazos y mantener una agenda común de información hacia la comunidad.
La importancia de este trabajo es que todas las medidas funcionen como un solo plan, evitando que la respuesta al corte dependa de acciones aisladas.
Transportes y Salud incorporan medidas operativas concretas
Como parte de esta preparación, la SEREMITT presentó un plan de mitigación que incorpora un servicio de transporte público mayor y un componente de gestión de tránsito, que considera además la coordinación para avanzar en la justificación y diseño de tres nuevos semáforos en Puerto Aysén, orientados a la congestión de puntos de alta circulación.
En paralelo, el servicio de Salud avanza en un plan de continuidad asistencial destinado a asegurar la atención en ambas riberas, reforzar la respuesta de ambulancias y urgencias, coordinar traslados, mantener el acceso a medicamentos y controles de pacientes crónicos, y evaluar la descentralización de prestaciones y alternativas de atención que permitan reducir desplazamientos innecesarios.
Ambas líneas forman parte de una planificación integrada para mantener operativa la comuna y disminuir el impacto del corte en la vida cotidiana de las personas.
Probar antes de operar
Antes del inicio de las obras se contempla una marcha blanca o prueba operacional que permita comprobar, en condiciones similares a las reales, cómo funcionan los desvíos, los tiempos de viaje, la regularidad y ocupación del transporte, la congestión en puntos críticos, la respuesta de ambulancias y Bomberos y los canales de información hacia la comunidad.
El objetivo es detectar dificultades antes del inicio de la operación real y realizar ajustes con evidencia, evitando que los primeros días del corte se transformen en el momento de prueba del sistema.
Información clara durante todo el proceso
Otro de los principales requerimientos surgidos del diálogo ciudadano fue contar con información anticipada y confiable. Por esta razón, la estrategia considera una coordinación permanente entre las instituciones para informar oportunamente cambios de recorridos, horarios, desvíos, modificaciones de servicios, situaciones de congestión, restricciones excepcionales y eventuales emergencias.
Cada actualización deberá responder de manera simple cinco preguntas: qué cambia, desde cuándo, a quién afecta, qué debe hacer la persona y cuándo se entregará una nueva actualización.
Devolver los resultados a la comunidad
Durante las próximas semanas se realizará además una devolución pública del diálogo “Puerto Aysén se Prepara”, informando qué propuestas avanzan a implementación, cuáles permanecen en evaluación, qué institución debe resolver cada materia y cuáles son los próximos plazos de decisión.
De esta manera, el diálogo no termina con las mesas de trabajo, sino que continúa con una etapa de seguimiento y respuesta institucional, conectando las preocupaciones planteadas por la comunidad con decisiones concretas y verificables.





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